El Escudo de Tigre

  

El escudo de la Municipalidad- y el Partido- de Tigre data de 1952. Es una creación del artista tigrense Juan Carlos Moretti, quien realizó el original a cincel, sobre una chapa de bronce.

El emblema es de forma oval, enmarcado en pliegos de pergamino, que atestiguan la antigüedad de la población. En estas volutas de pergamino se inscriben cuatro ramos de ceibo en flor, la flor nacional de Argentina- y Uruguay- , que crece en forma espontánea en las orillas fluviales del territorio tigrense, recostado junto al inmenso Paraná y sus últimos afluentes.

En la mitad superior del óvalo, cruzada en diagonal por un curso de agua, se observa una costa copiosamente arbolada-eco de los selváticos orígenes y de la riqueza forestal implantada- y un tigre o yaguareté, soberano primigenio del cual derivan los nombres del río, del municipio y del partido, además del casco urbano inicial.

La mitad inferior del óvalo se divide en dos campos simétricos: a la izquierda un sol amanece sobre un paisaje industrial de factorías; a la derecha se acopian frutos diversos de las islas.

En 1820, el arroyito de Tigre se transformó por obra de la naturaleza en un verdadero río. Según la tradición, en las inmediaciones de este arroyo vivía un tigre, yaguareté cebado, al que se dio la muerte por los daños que causaba a la hacienda. El animal perdió la vida pero dejó el nombre.

Hasta el siglo pasado, en las islas había todavía yaguaretés, que ocasionalmente se cobraban una víctima en esos salvajes laberintos acuáticos, y muchas más en la imaginación de los vecinos.

Diversos de estos tigres fueron cazados también en tierra firme, por el propio Milberg en su Rincón y por la familia Pacheco en el Talar. En el museo familiar del castillete pampeano de los Pacheco se conservó largo tiempo un tigre embalsamado, que había sido capturado en el Talar por los hermanos Rojas, famosos en la comarca al igual que los feroces "perros tigreros" usados para capturar tigres, que eran pumas en tierra seca y yaguartés en los humedales.